Con esta técnica de las 6 fases, he logrado mantenerme presente en todas sus fases y enfocar mi mente, alma y corazón en cada una de ellas, me motiva a practicarla a diario...
Antes de hacer este programa había intentado meditar bajo las típicas prácticas que te invitan a dejar la mente en blanco, buscando apaciguar mi alma y acallar mi mente y si bien muchas veces lograba un estado de relajación, me era realmente complejo no pensar, la vida y emociones se me atravesaban y en medio de la meditación, me desenfocaba pensando en eso y me generaba una sensación de frustración, culpa y hasta decepción de mi misma lo que me sacaba totalmente del proceso y sólo volvía a ser consciente de estar meditando prácticamente en la fase final. Me generaba ansiedad y lo asumía más como un reto, que como algo buscando bienestar, algo así como "ahora si la voy a lograr, no me voy a desconcentrar" Con esta técnica de las 6 fases, he logrado de manera muy práctica hacerme parte del beneficio de la práctica, mantenerme presente en todas sus fases y enfocar mi mente, alma y corazón en cada una de ellas, me motiva a practicarla a diario, porque ya no siento frustración, sino más bien una gran satisfacción. Empezar el día pensando bonito, pensándome bien, aceptando mis emociones negativas y ayudándome a salir de esos círculos de ira en los que a veces nos estanca el resentimiento. Estoy haciendo a la vez el programa Sé Extraordinario, y en esta meditación me he permitido, volar con mi visión de futuro, siempre en esa fase siento profunda felicidad, me siento parte de esa vida soñada, siento que si soy yo, que la merezco y sobretodo, que la puedo alcanzar. Pero por encima de toda esta belleza, esta meditación me ha ayudado a aclarar a un más mi propósito y a que mi día a día fluya de manera más empática y fluida.
AMPARO LEGA POSSE
consultora independiente
BOGOTÁ, Colombia
Written 21 December 2020 From our original stories site
Every story is written by a Mindvalley student or by someone our teachers have worked with. How we collect and check stories